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Simply Blue
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Mendoza

Debido a la huelga realizada por Aerolíneas Argentinas en lugar de viajar en avión desde Buenos Aires Mendoza debimos hacerlo en ómnibus. La noticia dejó a todos cabizbajos pero después de tan placentero viaje y el buen servicio brindado por Chevallier, permitió a todos dormir muy placidamente. Llegamos a la Escuela de Niños Cantores de Mendoza a la mañana siguiente; y, previa ducha y acicalamiento en el Hotel Quinta Suites de Alejandro Barraco todos regresaron a la escuela para las actividades del día.

Las actividades del día se desarrollaron en la Escuela de Niños Cantores de Mendoza, con talleres y tareas de recreación entre los estudiantes mendocinos y sudafricanos. El nivel de canto coral de esos jóvenes permitió un integración que fue admirable, ya que a pesar de las barreras de idioma, la música, los instrumentos y los sentimientos brotaron por doquier al más alto nivel coral y de amistad.

Lele Fernández, ya recibida de conductora de coros, dirigió y nos guió - junto a su madre y hermano (todos en la música coral de la escuela) - con la maestría que ella lo puede hacer: con vocación, sentimiento y actitud. El concierto aquella noche fue un éxito y todos en la audiencia disfrutaron de la presentación de Simply Blue. El primer día en Mendoza llegaba a su fin, y todos estaban listos para retirarse a descansar.

El primer día de Diciembre nos recibió a todos preparados para ir a cantar a la Iglesia Don Orione, que es la iglesia más alta del mundo. Don Orione es el único Santo Argentino. Cantar a casi 4000 metros de altura nos hizo sentir que tocábamos el cielo con nuestras manos y almas.

La excursión de día entero nos llevó por el Valle de Uspallata, Penitentes, Punte del Inca y la base del Aconcagua. Pleno Diciembre y tocaron nieve en Las Cuevas, para muchos fue la primera vez en ver nieve. El paso a Chile los acogió con la majestuosidad de la Cordillera de Los Andes y al regreso, todos fuimos al centro mendocino para disfrutar del paseo peatonal y la juventud de esa hermosa ciudad.

Luego, el regreso con las familias anfitrionas para disfrutar de la cena y tiempo de calidad juntos. Temprano, a la mañana siguiente, nuevamente momento de preparar las valijas y partir en búsqueda del próximo destino. La despedida no fue fácil, pero los son recuerdos maravillosos.